Vía El Observador Uno de los motores de la economía se enfría La sensación de que el comercio minorista ingresó en una fase de estancamiento pasó a confirmarse con márgenes cada vez más ajustados o que definitivamente cierran en rojo para los empresarios. Y las perspectivas para el último envión del año no son nada…

Vía El Observador

Uno de los motores de la economía se enfría

La sensación de que el comercio minorista ingresó en una fase de estancamiento pasó a confirmarse con márgenes cada vez más ajustados o que definitivamente cierran en rojo para los empresarios. Y las perspectivas para el último envión del año no son nada alentadoras, con una chance elevada de ingresar en una recesión, según advierte la Cámara de Comercio y Servicios. Varios indicadores por lo pronto están prediciendo esa tendencia. Los estudios profesionales que llevan los números de las empresas del comercio minorista (retail) están viendo con cierta preocupación cómo en tres o cuatros meses los balances evidenciaron una clara desmejora.

Los fines de semanas de descuentos y promociones que suelen aplicar los shoppings para darle un empujón a su zafra de ventas parece no ser suficiente estímulo para apuntalar la demanda. El cierre del año está confirmando una desaceleración evidente en el ritmo de ventas en el segundo semestre que se “acentuó en los meses de octubre y noviembre”, reconoció a El Observador el gerente general de Costa Urbana Shopping, Alberto Gossweiler.

La asesora económica de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios, Ana Laura Fernández, añadió que el contexto de menor actividad de los últimos meses se hizo “más general” para la mayoría de los rubros.

Los primeros en sentir el cimbronazos fueron los rubros de electrodomésticos y de venta de autos 0 km, pero ahora se está extendiendo a otros rubros, como los hoteles o la vestimenta. En ese último caso, explicó que las empresas uruguayas de “menor porte” –que ahora deben lidiar con la competencia de grandes marcas que han desembarcado en los shoppings– están perdiendo pie. “Su realidad comercial está cambiando por la menor demanda y una mayor competencia”, alertó.

En esa línea, el presidente del Grupo Centro, Marcelo Carrasco, dijo que fenómenos como el de H&M o Renner han obligado a la “reconversión” de varios negocios en el centro de la capital. “Son las reglas de juego y nos tenemos a adaptar y aggiornar. Ahora tenemos que luchar contra las plataformas móviles que venden productos a través de tiendas lógicas, que es un fenómeno creciente”, alertó.

Fernández considera que hay elementos más que suficientes para pensar en un estancamiento durante el tercer trimestre, y una factible recesión durante el último cuarto del año.

Por su parte, Gossweiler explicó que las promociones de descuentos de los grandes centros comerciales y bancos con sus tarjetas ayudan a “amortiguar” el menor empuje del comercio minorista, aunque es “difícil” saber qué tan grande es la incidencia de este tipo de campañas sobre la predisposición al consumo de los hogares. Ahora los shoppings se preparan para su pico de ventas, como es tradicional, que se alcanza el 24 de diciembre por las compras navideñas.

Un motor amenazado

El consumo privado ha sido uno de los motores de expansión de la economía uruguaya y un sector clave para la generación de empleo, uno de los temas de mayor preocupación para las autoridades del Poder Ejecutivo. El gasto en consumo creció 2,5% en el período abril-junio respecto al segundo trimestre del año pasado, lo que implicó una leve moderación respecto al aumento de 2,8% del primer trimestre del año, según el informe de Cuentas Nacionales del Banco Central. Esta semana se conocerá el dato oficial del PIB del tercer trimestre, pero hay varios indicadores previos que no permiten prever una recuperación.

Mientras tanto, la economía uruguaya sigue expulsando trabajadores y el desempleo continúa en aumento. Los datos de octubre –que divulgó el viernes del INE– mostraron un leve enlentecimiento de esa caída, pero los niveles de ocupación son los más bajos de los últimos 11 años. La tasa de desempleo cerró octubre en 8,8%, mientras que un año atrás se ubicaba en 7,7%. En números absolutos, el deterioro del mercado laboral llevó a que en términos netos se redujera en 10.900 el número de uruguayos ocupados. El mercado laboral atraviesa un largo período de retroceso. Los datos del trimestre móvil cerrado en octubre implican una pérdida acumulada de 55.900 puestos de trabajo en los últimos cuatro años. A esto hay que sumarle que el poder de compra de los asalariados uruguayos acumuló cuatro meses consecutivos de caída interanual en octubre, el mayor período en negativo desde 2004. El mayor empuje de los precios, la moderación del salario por el agravamiento de las condiciones del mercado laboral y el atraso en el cierre de algunos convenios en la negociación colectiva, se encuentran detrás de la caída del salario real. En los 12 meses finalizados en octubre, el poder de compra de los trabajadores uruguayos se redujo 0,7%, según el INE.

Para la asesora económica de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios el descenso en el nivel de actividad de su sector no es ninguna sorpresa, porque ya la encuesta de actividad del tercer trimestre de su gremial había mostrado datos negativos. El 71% de los rubros considerados mostraron caídas interanuales en sus niveles de venta en términos reales, cuando en el trimestre anterior este guarismo ascendía al 43%.Por otro lado, ocho de cada 10 (el 84,7%) de los consultados mantiene perspectivas económicas malas o muy malas para el cierre del año, mientras que únicamente el 8,5% las califica como buenas. “No están dadas las condiciones para un cambio de situación.El comercio ya está destruyendo puestos de trabajo. En restaurantes y hoteles todavía no hay una pérdida evidente, pero seguramente se vea reflejado si la temporada es menor, como se anticipa”, dijo Fernández.

Señales adversas

La comercialización de vehículos 0 km atraviesa un mal año y acumula una caída de nueve meses. Dentro de un cóctel de factores que describen los comerciantes, el fortalecimiento del dólar a nivel local parece ser el componente más fuerte que explica el descenso de las ventas. Las expectativas para el cierre del año no son mejores y auguran una baja respecto a 2017. Según datos de la Asociación del Comercio Automotor (ACAU), en octubre se vendieron 3.579 vehículos nuevos con un descenso interanual de 19,9%. A su vez, en el acumulado de los 10 meses fueron 37.257 unidades frente a las 44.892 que se comercializaron en el mismo período de 2017 con una baja de 17%. El crédito al consumo otorgado por el sistema financiero a los hogares uruguayos tuvo una leve caída interanual al cierre del tercer trimestre del año, explicada principalmente por un menor volumen de financiamiento por parte de las administradoras de crédito.El Índice de Crédito al Consumo de El Observador (ICC-EO) tuvo una caída de 1,2% en setiembre respecto a igual mes del año pasado. Desde octubre del año pasado, el crédito al consumo atravesó un escenario de relativo estancamiento, con tasas interanuales de caída y crecimiento menores a 1%. l

La frase

“No están dadas las condiciones para un cambio de situación. El comercio ya está destruyendo puestos de trabajo. En restaurantes y hoteles todavía no hay una pérdida evidente, pero se verá reflejado si la temporada es menor como se anticipa.”

Ana Laura Fernández

Asesora económica de la CNCS